miércoles, 3 de febrero de 2010

Eternum


Ilustración: Poeta pobre (Karl Spitzweg)

Escuchando: Amen Omen (Ben Harper)



En mi memoria:

“Bajó en el quinto piso, caminó por el pasillo y abrió la puerta del 507. La habitación olía a maletas nuevas de piel de ternera y a quitaesmalte de uñas.
Echó una ojeada a la chica que dormía en una de las camas gemelas. Después fue hasta una de las maletas, la abrió y extrajo una automática de debajo de un montón de calzoncillos y camisetas, una Ortgies calibre 7,65. Sacó el cargador, lo examinó y volvió a colocarlo. Quitó el seguro. Después se sentó en la cama desocupada, miró a la chica, apuntó con la pistola y se disparó un tiro en la sien derecha. ”
(Un día perfecto para el pez plátano. J.D. Salinger)




El poeta pasó media vida pensando en saltar.

¡Salta!.
Salta al río y, si la caida no te mata, que lo haga la fría corriente o el agua que inundará tus pulmones.

Déjate.
Deja que unos ángeles de plumas negras y negros ojos te lleven volando a ese lugar donde nada existe, ni siquiera ese Universo cuyas estrellas atrapan la Luna y se puede ver a través del agua que atraviesa.

Entonces, todos los gritos habrán cesado.

Entonces, todas tus amantes estarán ahí, contigo.

Pero ya era tarde y, además, no tuvo valor para hacerlo.





kuko-

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Un giro sorprendente....y precioso, como siempre.

Un beso.

Anónimo dijo...

Kuko......... diez mil bssss
Jade

Ogigia dijo...

Tiene razón el primer anónimo, es diferente...me gusta también

Anónimo dijo...

pues está el momento como par leer a Salinger.. uffffff... cada día lo comprendo mejor.. será malo?
Mest

Quentetar dijo...

en mi memoria: una canción romántica de la que se ha borrado el título; y dise así: ansein lovinyuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu