lunes, 14 de enero de 2008

Casualidad y tiempo


Ilustración: Huevos fritos con Francis Bacon (Reinerio Tamayo)

Escuchando: Fast car (Tracy Chapman)



En mi memoria:


“Tienes un coche rápido.
Como es tan rápido podemos volar.
Tienes que tomar una decisión:
nos vamos esta noche o vivimos y morimos de esta manera”


(De la canción anterior)






365 días con sus noches, casualidad y tiempo.

Justo un año sin saber de ella, hada emergente de mal augurio. Cuatro estaciones, revolución copernicana en viaje completo de ida y vuelta al mismo punto.

Resulta curioso el modo que tienen los dioses más malvados de castigar la insolencia de los hombres. Te recuerdan que no eres nadie, que no eres nada en sus manos.

De repente están ahí. Están en un teléfono móvil que se cae al suelo y se rompe. Se materializan en tu ocurrencia de repescar el teléfono antiguo. Y parece que puedes escuchar sus carcajadas cuando, al conectarlo, aparece aquella fotografía en la que estais los dos juntos riendo, su cabeza apoyada en tu pecho.

Hacía un año justo hoy. 365 días con sus noches.




kuko

3 comentarios:

mestiza dijo...

A veces los dioses son tan crueles que yo he decidido cerrarles la puerta cuando aparecen. Pero duelen lo mismo los jodíos. NO hay escapatoria.

Ogigia dijo...

tiene razón la mesti nuestra. kukokukokukokuko

Anónimo dijo...

Hago muchas referencias a los dioses, al papel del hombre en el teatro de la vida......la mitología griega es una de mis pasiones.
Yo creo en esas figuras caprichosas y aleatorias que eran los dioses del Olimpo, en el azar, en los caprichos divinos y en la felicidad de lo que se consigue sin esfuerzo.
 
No temo a los dioses, me tranquiliza saber de sus caprichos, por eso a veces canto, bailo, jamás ls temo.

Un beso de Sara al inuit helado.