lunes, 10 de septiembre de 2007

Ebrios


Ilustración: Galatea de las esferas (Salvador Dalí)

Escuchando: Wild Theme from B.S.O. Local Hero (Dire Straits)



En mi memoria:

Cuando el amor se va,
parece que se inmensa.
¡Cómo le aumenta el alma
a la carne la pena!
Cuando se pone el sol
lo ahondan las estrellas.


(Juan Ramón Jiménez)



Ebria de alcohol y de autocompasión, se estaba vaciando en todos los sentidos. Me contaba que se creía incapaz de alcanzar el cielo y que creía estar condenada a vivir con alma de cuero, a penar viviendo eternamente una vida impersonal, a fotografiar los conceptos sin poder sentir jamás el tacto en sus manos como cuando descubrimos que las nubes no son de algodón y esto nos hace sentir más tristes…

Se quejó de su amarga existencia dedicada al reclutamiento de almas para los demás, pero teniendo vedado que alguien osara traspasar la línea que daba acceso a la suya. “En mí no hay misterio alguno: no crecí en la hiedra –repetía-, soy un ser que se crió entre ortigas”.

Y todo ello se veía salpicado de lágrimas que fluían una tras otra, mientras yo las veía resbalar suavemente desde el pequeño rubí que se apreciaba junto a sus enormes ojos negros hasta un punto a la altura de su naríz en el que yo, invariablemente, las capturaba con mi pañuelo, una por una, en un ejercicio que acabó por distraerme y alejarme un poco de aquella historia que me contaba, tan triste como irreal.

Entre lágrima y lágrima de Elena, entre trago y trago de ron, me preguntaba qué es lo que nos hace a veces ser tan desmemoriados como para castigarnos olvidando los pocos buenos momentos que hemos llegado a vivir. Hubiera sido inútil, lo sabía por otros intentos anteriores, recordarle que yo había sido testigo de esos momentos que ella juraba no haber vivido.

Así que, sin perder la vista de aquellos ojos y sin dejar resbalar hasta su boca una lágrima, me dio por pensar en las nubes de algodón. ¿No podría ser posible que todos nos hayan mentido?. Igual eran como las de las ferias y estaban hechas con azúcar…



kuko

viernes, 31 de agosto de 2007

El regreso


Ilustración: Tres amigos (Milton Avery)

Escuchando: Sad Eyes (Bruce Springsteen)



En mi memoria:

“Cada día llegas caminando
Me callo, nunca hablo mucho
Tú dices que eres feliz y que te va bien
Bueno, pues continua, tengo mucho tiempo.
Los ojos tristes nunca mienten
Los ojos tristes nunca mienten”


(De la canción anterior)



A veces, cuando vuelves a casa, se hace más fuerte la sensacion de no pertenecer a ningun sitio. Parece una contradicción, pero así es. Para que se me entienda: lo que más me ha alegrado de volver ha sido reencontrarme con mi almohada, mi dulce almohada que compré a precio de oro porque me prometieron que lo valía y, por una vez, no me engañaron.

Además, tengo lo de la reunión de mañana. Una cena de viejos amigos, ¡uf!. Uno de esos compromisos sociales que difícilmente se pueden eludir (yo no he encontrado una excusa razonable al menos). La cenita de marras es lo que faltaba para terminar de descolocarme cuando aún no he apagado las luces de aterrizaje. Cualquiera que me conozca sabe de mi aversión por estos eventos (puede que precisamente por eso, los muy cabrones se cuiden mucho en invitarme).

Y, cuando parece que nada más puede distorsionarme el ánimo, recibo una llamada suya, que me termina de morder el estómago.

Bueno, puede que sea la forma que tiene el destino de recordarme que ya estoy de vuelta. Además, puede que realmente yo no pertenezca a ningun sitio y mi sino sea el vagar buscando eternamente algo. Me gustaría al menos saber qué es ese algo. Sería -creo yo- un buen principio.





kuko

jueves, 2 de agosto de 2007

Tú


Ilustración: El Jardín de las Delicias [detalle] (El Bosco)

Escuchando: Sexual Healing (Marvin Gaye)




En mi memoria:

“Mujer, yo hubiera sido tu hijo, por beberte
la leche de los senos como de un manantial,
por mirarte y sentirte a mi lado y tenerte
en la risa de oro y la voz de cristal.
Por sentirte en mis venas como Dios en los ríos
y adorarte en los tristes huesos de polvo y cal,
porque tu ser pasara sin pena al lado mío
y saliera en la estrofa —limpio de todo mal—.
Cómo sabría amarte, mujer, cómo sabría
amarte, amarte como nadie supo jamás!
Morir y todavía
amarte más.
Y todavía
amarte más
y más.”

(Pablo Neruda)






Has estado apoyada en mi hombro mientras leía, al tiempo que me cantabas esa canción que-tu-y-yo-sabemos-que-me-desconcentra. Hago como si nada pasara porque forma parte del juego.

Levantas la voz poco a poco, al tiempo que se escapa tu risa. Sabes que yo me contengo más y podría hacer como que leo durante más tiempo, aunque hace mucho rato que ya ni miro el libro y sólo te estoy intuyendo mientras cantas.

Tan pronto como me rindo y mi mano descansa con el libro en el sofá, me empujas hasta reclinarme, y me usas como almohada. Has dejado de cantar, me miras y me sonríes, mientras yo acaricio tu pelo.

En pocos minutos duermes profundamente, tu cabeza y mano en mi pecho.

Puede que hayan pasado algunos años, pero afortunadamente sigues siendo una niña.



kuko

miércoles, 25 de julio de 2007

¡Vacaciones!



Ilustración: Espíritu de la muerte observando (Paul Gauguin)


Escuchando: Bittersweet Simphony (The Verve)



En mi memoria:

“Porque es una sinfonía agridulce esta vida….”

(De la canción anterior)





Estoy torpón y algo triste, me lo noto. Esto se llama cansancio. Creo que he quemado la poca batería que me quedaba antes de las vacaciones y estoy en reserva.

Y, claro, en estas condiciones todo me afecta. Estoy “floho” . (Me hace gracia escribir esto último porque me viene a la cabeza alguna pareja que tuve diciendo eso de: “¡es que los hombres no sabeis lo que nos afecta la menstruación!”.)

Tengo menstruación psicológica. Creo que hablaré con un especialista.

¿Habrá tampones para esta dolencia?. O, lo que es mucho más importante, ¿habrá “Saldeva”? (estoy seguro de que se llamaba así, os advierto que he ído a la farmacia a comprarla más de una vez).

La semana que viene habré pasado a mejor vida. No pienso morirme, sólo tomarme unas merecidas (o no, tampoco me importa) vacaciones.






kuko

martes, 17 de julio de 2007

Amantes



Ilustración: Los amantes (Marc Chagall)

Escuchando: Todo se transforma (Jorge Drexler)



En mi memoria:

“Sobre su piel borrosa,
cuando pasen más años y al final estemos,
quiero aplastar los labios invocando
la imagen de su cuerpo
y de todos los cuerpos que una vez amé
aunque fuese un instante, deshechos por el tiempo.
Para pedir la fuerza de poder vivir
sin belleza, sin fuerza y sin deseo,
mientras seguimos juntos
hasta morir en paz, los dos,
como dicen que mueren los que han amado mucho.”


(Jaime Gil de Biedma)







La luz del faro se paseaba oblicua sobre la habitación para recordarme que todavía estaba despierto. Cada destello intermitente me ofrecía la imagen de tu cabello derramándose sobre la almohada y de tu espalda, cubierta torpemente con la sábana del hotel.

Invadido por la ternura, me sentí sucio al tener que hacer un esfuerzo por recordar tu nombre. Apenas sabía nada de tí, aunque apenas una hora antes hubiera jurado ante Dios sin mentir que te amaba.

Sabía, los dos sabíamos, que el amanecer no sería distinto de otras ocasiones. Con lágrimas en los ojos, te besé suavemente la espalda y te arropé. Después, lentamente, me fui al otro extremo de la cama, mientras hacía un esfuerzo por no despertarte con mi llanto.

Sí, seguro que te había amado con todas mis fuerzas en ese fugaz instante, mientras me diste la oportunidad de descender hasta el cielo a través de las curvas de tu cuerpo; bajando todavía más hasta rozar la eternidad, y también el vacío, del Universo.




kuko

jueves, 12 de julio de 2007

Naufragio


Ilustración: Mujer en el baño (Roy Lichtenstein)

Escuchando: Life on Mars (David Bowie)



En mi memoria:

“Yo pronuncio tu nombre,
en esta noche oscura,
y tu nombre me suena
más lejano que nunca.
Más lejano que todas las estrellas
y más doliente que la mansa lluvia. “

(Federico García Lorca)




Ingenuo de mí, pensé que el borrador del tiempo había acabado definitivamente contigo. Ha sido un instante, sólo un parpadeo y allí estabas de nuevo. Forma y también fondo.

Siempre igual, sin previo aviso, te presentas para recordarme que no te irás nunca del todo, con la misma intensidad y fuerza de siempre. Fondo y forma.

Pero créeme que me aterra pensar en que yo también, como él, tengo mi caja amarilla en la que se lee “mañana”. En jornadas como hoy yo también, como él, clavo mis ojos en ella con delirio y con delicia. Nada que temer, porque pasará todo, como siempre, y caerá la noche. Los días como hoy siempre pasan hasta el próximo. Se disipará el fondo, quedará la forma, como siempre, hasta la próxima.



kuko

sábado, 7 de julio de 2007

Retos


Escuchando: Walk on the wild side (Lou Reed)





En mi memoria:


Holly llegó desde Miami, Florida,
haciendo auto-stop a través de los EE.UU.
Se depiló las cejas por el camino,
se afeitó las piernas, y entonces él fue ella.
Y dijo: vamos a pasear por la otra acera.


(De la canción anterior)







No sé si conocías que “Walk on the wild side” debería traducirse aquí como pasear por la otra acera. Tampoco estoy seguro de que supieras que en esta canción trataban el doloroso (eso me cuentan) tema de la depilación.

Supongo que tampoco sabrás la relación que tiene el cuadro con el contenido del reto que planteas. No, no creo que la mocita se depilase. Mira el movimiento de su cuello: flexionando, inclinando y rotando la cabeza. Es posible gracias al esternocleidomastoideo, también conocido como "músculo de la mirada poética", por esos mismos motivos. Esto nos recuerda que aún en las palabras más inesperadas puede haber algo de poesía.

Así que, una vez cumplido el desafío sin necesidad de ocupar muchas líneas, creo que me merezco un trasvase de café, entre otros motivos para compensar el hecho de que, quien lea esto hoy, pensará que he perdido definitivamente la cabeza.




kuko

viernes, 6 de julio de 2007

Ojalá


Escuchando: Secret Garden (Bruce Springsteen)



En mi memoria:

Te mirará y sonreirá
y sus ojos te dirán
que tiene un jardín secreto
donde todo lo que quieres,
donde todo lo que necesitas
estará siempre,
a un millón de millas.

(De la canción anterior)



Cierro los ojos y me veo arrastrando maleta y alma de madrugada.
Ojalá todo fuera tan fácil como coger el teléfono, llamarte y decirte que he sido un capullo.
Ojalá que todo pudiera arreglarse como se repara un grifo que gotea o una bombilla que se funde.
Ojalá nadie hubiera sufrido daño.
Ojalá no estuviera ya tan lejos ese jardín secreto.
Ojalá no pesara tanto esta maleta.
Ojalá pudiera sentir aún lo que queda de mi alma.





kuko

jueves, 28 de junio de 2007

Distancias


Escuchando: Moon river (Henry Mancini)




En mi memoria:


“Pero qué diferentes de los que él había imaginado eran los sentimientos que le inspiraba aquel pequeño ser! En lugar de la alegría prevista, Lievin no experimentaba más que una angustiosa piedad. De allí en adelante habría en su vida un nuevo punto vulnerable. Y el temor de ver sufrir a aquella pequeña criatura indefensa, le impidió notar el movimiento de necio orgullo que se le había escapado al oírla estornudar!”


(León Tolstoi – Ana Karenina)





Te aconsejé y te pedí que no hiciéramos efectiva la separación en tantos grados. Pero así lo quisiste, y yo lo respete, aunque sangrando.


Pese a ello, y con mi catalejo, te sigo viendo desde esta distancia absurda que nos has impuesto. Y me aguanto las ganas de contarte tantas cosas…


Me muerdo mi lengua y mis dedos y lentamente trago. Me trago decirte cómo terminó la primavera, ahora que las estaciones ya no serán nunca lo mismo. Me trago que no sepas cuánto me hiere a veces la luz en los ojos porque definitivamente me he vampirizado. Me trago hablarte de esa amante dura y exigente que es la soledad. Me trago contarte lo lentas que pueden pasar algunas amargas horas, entre vigilia y sueño. Me trago muchos silencios, muchos. Me trago contarte que fuí feliz a tu lado y que ése nunca fue el motivo de nada.


No, nunca fue el motivo. Pero hasta eso he tenido que tragármelo desde el otro lado de esta enorme, dura y fría cortina de hielo.



kuko

miércoles, 20 de junio de 2007

Más afectos


Escuchando: Me and Mrs. Jones (Michael Buble)



En mi memoria:

“Yo y la Sra. Jones, tenemos algo en marcha.
Ambos sabemos que es un error
pero es demasiado fuerte como para dejarlo enfriar ahora.

Nos vemos todos los días en el mismo café.
A las 6 y media sé que estará allí.
Nos cogemos de la mano, hacemos todo tipo de planes,
mientras en la máquina de música suena nuestra canción favorita”


(De la canción anterior)




¿Qué puedo decirte que tú no sepas?
¿Te gusta la canción que he elegido?
Creo que ya copié aquí una vez eso de "Y cuando ella me hable de un cielo oscuro, de un paisaje blanco, recordaré estrellas que no vi, que ella miraba, y nieve que nevaba allá en su cielo". Seguro que sí, porque me encanta Pedro Salinas y esto en concreto.
Lo dicho: recuerda que seguimos unidos por el cordón de plata.



kuko

domingo, 17 de junio de 2007

Esgrima


Escuchando: Time after time (Cindy Lauper)



En mi memoria:

“Así pues, una vez que la naturaleza de este ser quedó cortada en dos, cada parte echaba de menos a su mitad, y se reunía con ella, se rodeaban con sus brazos, se abrazaban la una a la otra, anhelando ser una sola naturaleza, y morían por hambre y por su absoluta inactividad, al no querer hacer nada los unos separados de los otros.
Al oír esto, sabemos que ni siquiera uno solo se negaría ni dejaría ver que desea otra cosa, sino que sencillamente creería haber escuchado lo que anhelaba desde hacía tiempo, es decir, unirse y fundirse con el amado y llegar a ser uno solo los dos que eran. Pues la cusa de esto es que nuestra antigua naturaleza era ésa que se ha dicho y éramos un todo; en consecuencia el anhelo y la persecución de ese todo recibe el nombre de amor.”

(Platón – El banquete)





Guardamos las distancias precisas para la esgrima.
Alguna vez, siempre con la máscara y el peto protector, hemos hablado del amor ajeno. Estoques cortos y grandes fintas.
Aunque desearía un cuerpo a cuerpo sin vencidos, me cuesta pensar que eso ocurra pronto o alguna vez.
Por eso, como sólo queda esperar para ver quien será el primero en apuntar con su florete al suelo, hoy estaré aquí otra vez para cruzar las armas.
Y seguiré pensando que debajo de la máscara estás tú, sonriendo.


kuko

miércoles, 13 de junio de 2007

Bob Dylan


Escuchando: The Times They Are A-Changin' (Bob Dylan)



En mi memoria:

Venid gente, reunios,
dondequiera que estéis
y admitid que las aguas
han crecido a vuestro alrededor
y aceptad que pronto
estaréis calados hasta los huesos.
Si creéis que estais a tiempo
de salvaros
será mejor que comencéis a nadar,
u os hundiréis como piedras
porque los tiempos están cambiando…


(De la canción anterior)




Creo (no estoy seguro) que es la primera vez que repito música de cualquier autor. Pero es que lo merece.

En un tiempo de malas noticias en general, la de que le han otorgado a Bob Dylan el el premio Príncipe de Asturias de las Artes me ha producido una “honda satisfacción” (la verdad es que la expresión venía “a huevo”, tras nombrar al Príncipe de Asturias).

Admiro por muchísimas cosas a Robert Allen Zimmerman: por su empeño en nadar casi siempre contracorriente; por haber ser quien es pese a que su condición de niño judío, hijo de un comerciante en una zona minera; por haberlo conseguido; por haberse enfrentado a sus raíces hasta convirtiéndose al cristianismo; por su antimilitarismo, tan difícil en momentos como Vietnam...

Así que aquí dejo mi pequeño homenaje al genio. Cuando Bruce Springsteen afirma que “Elvis liberó mi cuerpo, Dylan liberó mi mente"; y Joaquín Sabina lamenta que “hay un hueco generacional, porque los chavales de veinte años no tienen Bobdylanes de veinte años", es porque realmente estamos ante alguien importante que ha marcado una época, ¿no lo creeis?.



kuko

martes, 5 de junio de 2007

Lo correcto


Escuchando: 1979 (Smashing Pumpkins)



En mi memoria:

Andrés, aunque te quitas la boina cuando paso
y me llamas «señor», distanciándote un poco.
reprobándome —veo— que no lleve corbata,
que trate falsamente de ser un tú cualquiera,
que cambie los papeles —tú por tú, tú barato—,
que no sea el que exiges —el amo respetable
que te descansaría—,
y me tiendes tu mano floja, rara, asusta
como un triste estropajo de esclavo milenario,
no somos dos extraños.
Tus penas yo las sufro. Mas no puedo aliviarte
de las tuyas dictando qué es lo justo y lo injusto.

(Gabriel Celaya)




Durante mucho más de media vida no he tratado sino de hacer lo que se esperaba que hiciera en todo momento. No diré que me ha ído mal del todo (mejor no quejarme), pero he tenido que tragarme tantas renuncias que, a la postre, mi maltrecho estómago es el reflejo de esas largas y pesadas digestiones.

El tiempo me ha hecho ver las cosas de otro modo. No estoy seguro de lo que hago, pero hoy he dicho que no a algo a lo que hasta hace no mucho nunca me hubiera negado, aún sabiendo que no me convenía ni estaba realmente obligado a ello.

Me he quedado con el regusto amargo de quien actúa contra natura, aunque creo que era necesario.

La verdad es que no me siento mejor que antes, cuando hacía lo que de mí se esperaba. Tampoco es que me sienta mal, porque todo me dice que, ante la duda, hay que actuar racional y no visceralmente. No he faltado a ninguna ley, ni siquiera creo que el Vaticano lo considerase pecado.

Pero ese regusto amargo, ¿cómo cojones se quita?



kuko

domingo, 27 de mayo de 2007

Viento


Escuchando: Suspicious minds (Elvis Presley)



En mi memoria:

"Déjame hacer un árbol con tus trenzas.

Mañana me hallarán ahorcado
en el nudo celeste de tus venas.

Se va a casar la novia
del marinerito.

Haré una gran pajarita
con sus cartas cruzadas.
Y luego romperé
la luna de una pedrada.
Neurastenia, dice el doctor.

Gulliver
ha hundido todos sus navíos.

Codicilo: dejo a mi novia
un puñal y una carcajada."


(Gerardo Diego)



Para herirme, dices que no puedo tener alma porque soy viento de un parque.

No es tan malo ser viento:

Las veletas nunca se atreven a señalarme, a pesar de ser tan orgullosas.
Decido –esto es importante- cuando vuelan las cometas, o cuando debo pasar las páginas de un libro o un diario.
Soy el primero en ver llegar el otoño, ayundando a los árboles a desnudarse.
Me deslizo por el espacio que queda entre dos personas que se abrazan y entre dos novios que se cogen de la mano.

Soy, ya puedes envidiarme, el último que roza los labios de los amantes antes de besarse.

Seré viento de un parque, pero tengo alma.




kuko

viernes, 25 de mayo de 2007

Y la nave va...


Escuchando: La Boheme (Charles Aznavour)




En mi memoria:

"Aquí reposan los restos de un ser que poseyó la belleza sin la vanidad, la fuerza sin la insolencia, el valor sin la ferocidad. Tenía la grandeza de los grandes hombres y ninguno de sus defectos"

(Epitafio de Lord Byron a su perro)





Decía el propio Byron que cuanto más conocía a los hombres, más quería a su perro.

Perdonad que no añada hoy yo nada, salvo incluir a los gatos. Me parece justo.

Mañana será otro día.


kuko

lunes, 21 de mayo de 2007

Atticus


Escuchando: Layla (Eric Clapton)




En mi memoria:

“Hay un montón de cosas desagradables en este mundo, hijo. Desearía mantenerte alejado de ellas. Pero no siempre es posible.”

(Atticus Finch, en “Matar a un ruiseñor”)



Lo de hoy es improbable que se repita, porque voy a hablar de mí.

Por tendencia familiar, más que por la abogacía, tenía yo todos los números para inclinarme por la carrera militar o por la psiquiatría. Puede que por la política. No sé. El caso es que mi padre era el único jurista de la familia.

De hecho, mi primera opción fue ser corresponsal de guerra. Recuerdo que, cuando llegó el momento de elegir entre el bachiller de ciencias y de letras, opté por el segundo pensando únícamente en ser el enviado especial a un conflicto. Ni se me pasaba por la cabeza ser abogado. Es muy curioso. Nunca lo pensé ni como posibilidad.

Fue mi padre, a quien yo adoraba, el que estaba convencido de que yo debía ser abogado. Pero él, que me conocía bien, sabía que no consentiría la menor presión en ese sentido. Bastaría una insinuación para que yo, automáticamente, descartase esa idea. Por eso nunca lo hizo, a pesar de que más tarde me reconoció su alegría por mi opción.

Un día -era verano y ya me había examinado de selectividad- me pidió que viera con él la película “Matar a un ruiseñor”. Después de verla, me dí cuenta de que para mí, Atticus Finch era muy parecido a mi padre y que yo, ya no tenía ninguna duda, tenía que ser abogado.

Nunca me he arrepentido de esa elección. Sólo he echado de menos que mi padre no pudiera verme terminar la carrera y comenzar el ejercicio profesional. Bueno, en realidad, le he echado de menos a él todo este tiempo. Y ya son muchos, muchos años.



kuko

martes, 15 de mayo de 2007

Afectos y desafectos


Escuchando: Cuando te conocí (Andrés Calamaro)




En mi memoria:

“En el fondo es tan hondo mi dolor
porque me voy, y no se puede cambiar
de corazón como de camisa
sin perder la sonrisa.”


(De la canción anterior)



La elección de la canción anterior y de la cita consecuente no tiene nada que ver con mi situación actual, ni con mi estado de ánimo ahora. Se corresponde, eso sí, con algún momento de mi vida, como pienso que os ocurrirá a muchos de los que lo leais. Y guarda relación directa con una historia de desamor en la que he sido confidente, más por ser amigo de ambos que por mi trabajo.

Todos tenemos tendencia a creer que nuestra vida está controlada al menos en lo esencial. Pero no es así, ni mucho menos. ¡Hay tantos factores que escapan a nuestro control!. Las relaciones afectivas constituyen una gran parte. No hablo por mí, que también.

Creo que se debe a una segunda tendencia innata: además pensamos que una vez que nos han dado el sí, es para siempre. Para ser más exacto: tu compromiso puede que sea temporal (ni siquiera te lo cuestionas, ¿para qué?), pero el de tu pareja es para siempre. ¡Te confesó que le gustaba todo lo tuyo! Guerra ganada.

Ese es tu error, sólo era una batalla. Y, de repente, llega el momento aquel en el que tu pareja, la de cualquiera, te dice que está hasta el gorro de tí, probablemente con más razón que un santo. Igual te quiere tanto o más que el primer día, pero no te soporta. No puede digerir tanta suficiencia y ha decidido cambiar de corazón, aunque no sea como cambiar de camisa. Aunque pierda la sonrisa.

¿Tan difícil es comprenderlo? Parece que sí.




kuko

sábado, 12 de mayo de 2007

¿Armas de mujer?


Escuchando: Woman (Neneh Cherry)




En mi memoria:

“No subas tan alto, pensamiento loco,
que el que más alto sube más hondo cae,
ni puede el alma gozar del cielo
mientras que vive envuelta en la carne.

Por eso las grandes dichas de la tierra
tienen siempre por término grandes catástrofes.”


(Rosalía de Castro)




Hace ya siete años que me trasladé al barrio donde vivo ahora. Siete años comprando en el supermercado que tengo enfrente de mi casa y conociendo, claro está, a quienes trabajan allí.

Desde hace unos dos meses existía inquietud porque se sabía extraoficialmente que el supermercado en cuestión había sido adquirido, junto con otros de la misma cadena, por un gran grupo de este sector. Estas cosas ya se sabe como funcionan: los trabajadores forman parte del lote, junto con el local y la estanterías. ¡Qué tontería llegar a pensar que son personas a las que tenga que informárseles de lo que va a ser de su vida laboral!

El caso es que sucedió lo previsible: quienes tenían contrato indefinido se han quedado, y el resto ha tenido que volver a las colas del INEM. Ya sólo faltaba decidir quién sería el encargado del supermercado de entre los siete supervivientes. Entraban en liza quienes se encargaban de almacén, de la fruta, de la charcutería, de la carnicería y del reparto.

El misterio se ha desvelado hoy. Ya sé quien será el próximo encargado. Lo lógico hubiera sido que la encargada del almacén, quien ha estado controlando el flujo de venta de los artículos y su necesidad de reposición, fuera la nueva encargada. También es la más antigua. Pero no ha sido así: el encargado del reparto a domicilio, un chico que apenas sabe leer y escribir, se ha impuesto al resto de aspirantes. Ni siquiera él se lo explicaba.

Yo sabía que era muy posible que sucediera, porque durante todo este rollazo que os he colocado os he estado escamoteando un dato: el elegido es el único hombre entre los aspirantes.

La paridad no se consigue igualando números en listas electorales, sino educando profundamente a la población. Y, en ese tema, a veces pienso que estamos, por lo menos, a tres generaciones de ver resultados verdaderamente positivos.




kuko

lunes, 7 de mayo de 2007

Gotas



Escuchando: Blue train (John Coltrane)



En mi memoria:

"La gota explota y se expande en mil pedazos que, indiferentes al tacto del acero inoxidable del fregadero, vuelven a juntarse, ya no en forma de gota sino de salpicadura, nada, un escuálido hilillo que, después de salvar el obstáculo de los restos de aceite de girasol, se escurre –blop–, aspirado por el desagüe."

(Sergi Pàmies - Si menges una llimona sense fer ganyotes)

“Yo no sé, mirá, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro qué hastío. Ahora aparece una gotita en lo alto del marco de la ventana, se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo y se tambalea, ya va a caer y no se cae, todavía no se cae. Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse y se la ve que se agarra con los dientes mientras le crece la barriga, ya es una gotaza que cuelga majestuosa y de pronto zup ahí va, plaf, deshecha, nada, una viscosidad en el mármol.
Pero las hay que se suicidan y se entregan enseguida, brotan en el marco y ahí mismo se tiran, me parece ver la vibración del salto, sus piernitas desprendiéndose y el grito que las emborracha en esa nada del caer y aniquilarse. Tristes gotas, redondas inocentes gotas. Adiós gotas. Adiós.”

(Julio Cortázar – Historias de cronopios y de famas)



No es que sea yo un detective literario o algo que se le pueda parecer. Leo -de casualidad, os lo aseguro- el anterior texto de Sergi Pàmies, y me viene inmediatamente a la mente el de abajo, de Cortázar.

No tengo yo muy claro que sean dos textos tan diferentes. Ni que el Sr. Pàmies no hubiera leído antes el texto de Cortázar y lo tuviera, digámoslo así, en el subconsciente al leer el texto en cuestión. La idea de la gota de agua animada podría ser considerada original. La transcripción del sonido que emite la gota también. Pero las casualidades están ahí. No seré yo quien afirme que es algo más que una casualidad. Pero estamos hablando de mi admirado Cortázar y quería, por lo menos, dejar claro el paralelismo.

La música de hoy es jazz. Nada menos que John Coltrane. ¿Cómo es posible que en 35 entradas que tiene ya este blog no hubiera puesto nada de jazz?. De buen, buen jazz. De John Coltrane, un Julio Cortázar de la música.



kuko
Post scriptum 1: "Si menges una llimona sense fer ganyotes" creo que se podría traducir como "Si te comes un limón sin hacer muecas".
Post scriptum 2: Investigando sobre el Sr. Pàmies (con ayuda del dios Google), observo que reconoce su admiración por Cortázar.

jueves, 3 de mayo de 2007

Sexo


Escuchando: Riders on the storm (The Doors)




En mi memoria:

“Tocar en The Doors para mí era como estar follando”

(Ray Manzarek)



Leo en la revista Rolling Stone una entrevista a Ray Manzarek, integrante (teclados) de The Doors, uno de mis grupos preferidos de siempre. ¿Cómo olvidar el “Light my fire” o aquel “The end” con el que se iniciaba la película “Apocalypse Now”, con los helicópteros al fondo sobrevolando como libélulas una jungla en llamas?. Sin olvidar, por supuesto, otras como la que os he traído, el “Riders on the storm”.

Me llama la atención esa frase que he resaltado. Para quien no lo sepa, The Doors no era un grupo convencional en ningún aspecto. Se apoyaban mucho en la fuerza poliédrica de su lider, el cantante (la leyenda), Jim Morrison, para ofrecer un tipo de música psicodélica.

No contaban con un bajista, por lo que Ray Manzarek debía conseguir estos sonidos con un teclado denominado “Fender Rhodes Piano Bass” (gracias, Wikipedia, no recordaba el nombre). Así conseguía el ritmo repetitivo, rítmico, característico del bajo y, por supuesto, del sonido “The Doors”.

Música sensual y sonido repetitivo-rítmico de fondo. Si es cierto que el sexo es sucio tan sólo cuando se hace bien (Woody Allen dixit), Manzarek sabe perfectamente de lo que habla.





kuko